
En una
reedición de la final de 2013, que se adjudicó la tenista estadounidense
(4-6, 6-3 y 6-0), Williams superó un crítico 1-4 en el primer set al
ganar 5 juegos consecutivos y cerrar el primer parcial 6-4.
El
primer set fue vibrante, especialmente para Sharapova, que tuvo que
salvar un 15-40 en el primer juego y en el tercero, otra bola de
‘break’.
En el cuarto juego, la rusa no perdonó y sí rompió el
saque a la seis veces campeona en Miami, que no podía creer tanto
infortunio. De poder estar 4-0 a estar 1-4.
Pero todo cambió en el
siguiente juego. Serena finalmente pudo romper el servicio a su rival,
que, en caso contrario, se hubiera ido casi definitivamente en ese set.
Este
golpe moral no afectó a la rusa, que en el segundo juego del siguiente
parcial rompió nuevamente el servicio de la número uno, pero la
felicidad no fue completa.
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